Resumen:
Introducción: La tendinopatía de las extremidades inferiores es una condición frecuente que provoca dolor y limitaciones funcionales, especialmente en personas físicamente activas. Aunque el entrenamiento con altas cargas favorece la adaptación del tendón, su uso temprano en la rehabilitación puede agravar los síntomas. El entrenamiento con restricción del flujo sanguíneo (BFR, por sus siglas en inglés) ha surgido como una alternativa prometedora de bajo impacto. Objetivo: Evaluar la efectividad del entrenamiento con BFR sobre las propiedades estructurales y funcionales de los tendones de las extremidades inferiores mediante una revisión sistemática de ensayos clínicos controlados. Metodología: Siguiendo las directrices PRISMA, se realizaron búsquedas en cinco bases de datos hasta marzo de 2025. Se incluyeron cinco ensayos clínicos controlados que involucraron a 232 participantes con y sin tendinopatía. La calidad metodológica fue evaluada mediante la herramienta Cochrane RoB 2 y la escala PEDro. Las intervenciones consistieron en ejercicios de resistencia con baja carga (20–35% de 1RM) combinados con BFR, en comparación con entrenamientos de alta carga o ausencia de intervención. Resultados: Los estudios reportaron mejoras significativas en el grosor tendíneo, el área transversal y la fuerza muscular con el entrenamiento de baja carga combinado con BFR. Estos resultados fueron, en general, comparables a los obtenidos con protocolos de alta carga. Sin embargo, las respuestas agudas variaron entre estudios, observándose cambios inconsistentes en el grosor del tendón tras el ejercicio. Discusión: El entrenamiento con BFR parece favorecer mejoras estructurales y funcionales sin requerir altas cargas, aunque se necesitan estudios más consistentes para estandarizar protocolos y resultados. Conclusión: El BFR es una estrategia prometedora para el manejo de tendinopatías de las extremidades inferiores, especialmente cuando el ejercicio con altas cargas está contraindicado. Se requieren estudios más sólidos que permitan estandarizar los protocolos y explorar los beneficios a largo plazo tanto en poblaciones clínicas como deportivas.
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