Resumen: El impacto de los incendios forestales en las zonas de interfaz urbano-forestal del centro-sur de Chile ha crecido de manera sostenida en las últimas décadas, intensificándose en la temporada 2022–2023 con 1.834 incendios que afectaron más de 183.000 hectáreas en la Región del Biobío. Si bien gran parte de la literatura se ha concentrado en el área metropolitana de Concepción, este artículo analiza el caso de la comuna de Arauco, al evaluar la amenaza de incendios forestales y su correspondencia con la zonificación establecida por el Plan Regulador Comunal de 1988 (PRCA). A partir de un análisis espacial que integró variables biofísicas y antrópicas, se determinó que el 60% del área urbana presenta una alta amenaza de incendios y que más del 75% de dicha superficie corresponde a usos residenciales de alta densidad autorizados por el PRCA. Esta superposición evidencia que los instrumentos de planificación no solo omiten la amenaza, sino que también contribuyen a la construcción social del riesgo al promover la densificación en áreas críticas. El estudio concluye que la interfaz urbano-forestal en Arauco —y en muchas ciudades costeras chilenas— se mantiene sin regulación efectiva, marcada por obsolescencia normativa, fragmentación institucional y ausencia de criterios de riesgo, configurando estos territorios como “tierras de nadie”